Dibujos

Mis dibujos en tinta, carbón, sanguina o pastel sirven como estudio—una exploración íntima de forma, luz y economía de medios. Cada trazo busca entender la estructura subyacente del motivo: cómo se articulan los volúmenes, dónde se fracciona la sombra, cuál es la tensión de la línea que sugiere movimiento o reposo. En tinta trabajo con decisión; la precisión y el contraste definen la idea. El carbón me permite correcciones, posibilidades atmosféricas y gradaciones sutiles que insinúan profundidad. La sanguina aporta calidez y resonancia, ideal para captar la carne y la temperatura de una figura. El pastel, con su tacto casi pictórico, combina el dibujo con el color, permitiendo cerrar estudios con una sensación más próxima a la obra final.

Estos estudios también en óleo son preámbulos de lectura, color, pruebas de ritmo y ensayo de soluciones compositivas. Esa variedad nutre la práctica y cultiva la mirada, entrenando la capacidad de ver lo esencial y tomar decisiones rápidas y coherentes al desarrollar una obra mayor.

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Naturaleza Muerta