La Batalla de San Jacinto, óleo sobre tela, 65 x 84 cm

La Batalla de San Jacinto / óleo sobre tela, 65 x 84 cm - 2017

Mi obra pictórica «La Batalla de San Jacinto»(1)(14 de septiembre de 1856) escenifica un episodio del Testimonio documentado gracias al Mayor Carlos Alegría en 1886, a los 22 años ya se había incorporado en Somotillo al Ejercito del Septentrión para combatir a los filibusteros, es entonces uno de los actores militares de la batalla y fue además nombrado General después de su participación en esta.

Según escribió (2):

“…Y así se hizo, dando nuevas órdenes inmediatas al mismo tiempo para contra atacar por retaguardia o flanqueo a los filibusteros, saliendo los nuestros por detrás de la Casa-Hacienda y dieron la vuelta como guerrillas por un lugar montañoso que nos los vieron hasta el momento de caerles encima a los atacantes, que sorprendidos y cayendo por el empuje de los nuestros, se retiraron corriendo, desgranándose como mazorcas, en momentos que ocurrió, como cosa inesperada, la irrupción de unos potros y de unas yeguas, que corrieron estrepitosamente sobre ellos. Asustadas las bestias por tantos ruidos de tiros y de los gritos que oyeron, quebraron piernas y brazos e hicieron huir, en una sola estampida, a los demás que podían correr… pero como siempre se agradece a la providencia de Dios, que quiso ahorrar sangre nicaragüense, tan sufrida.” 

Es así que este nos descubre a través de su testimonio uno de los episodios más importantes de esta batalla tan significativa para Nicaragua y Centro América, episodio que no ha recibido la importancia fundamental que tiene, puesto que sucedió en un punto en que si bien es cierto ya se estaba inclinando la balanza a favor de los patriotas, también ahorro mucha sangre nicaragüense puesto que los invasores filibusteros aún estaban fortalecidos, esta estampida de potros y yeguas no obedeció a un suceso casual, sino además a una estrategia militar que resultó con éxito.

La pintura escenifica el momento en que las bestias atropellan por la retaguardia a unos rubios soldados extranjeros en tierras nicaragüenses, se pueden ver las ballestas de los fusiles, muertos, el humo, heridos, soldados huyendo despavoridos, los personajes enemigos conciben un valor expresionista muy arraigado, la casa hacienda en el fondo es testigo mudo de aquel sangriento combate, que se situó en el lado del patio de la hacienda, la perspectiva de la casa que se aprecia en la pintura es la que debió tener cuando ocurrieron estos sucesos. También se puede notar un pequeño bosque que por entonces -según los historiadores- había en ese territorio de la propiedad.

En el fondo se aprecia a partir de un juego tonal de carácter –quizás- impresionista la lucha librada en las cercanías de la casa hacienda, en donde el humo es el protagonista principal junto con la sangre que corre por el suelo del primer plano, sangre que fue derramada de manera encarnizada tras cuatro horas de combate, el soldado asustado en el extremo izquierdo a punto de tocar la retirada con su corneta es un preludio no solo de la derrota sufrida por los hombres al mando de Byron Cole –muerto en esta misma- mandados por William Walker, sino también de la primera derrota sufrida por tropas Estadounidenses en América Latina.

Enlaces:

(1) La Batalla de San Jacinto, ocurrió el domingo 14 de septiembre de 1856, como parte de la Guerra Nacional en la hacienda de San Jacinto, en el actual departamento de Managua, Nicaragua, a 42 kilómetros al noreste de la capital Managua, en la que 160 efectivos de las fuerzas patriotas del Ejercito del septentrión, encabezados por el coronel José Dolores Estrada Vado derrotaron a 300 filibusteros enviados por el estadounidense William Walker, comandados por el teniente coronel Byron Cole y del teniente Robert Milligan.

Como hecho anecdótico, se dice que este combate es la única batalla en el mundo que se ha ganado por el uso de una estampida de caballos pues el ataque en la retaguardia ordenado por Estrada causó una estampida de caballos que atropelló al enemigo y a su vez la huida de los filibusteros al creer que llegaban refuerzos para los nicaragüenses después de oír el tropel.

(2) http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_San_Jacinto_(1856)

Siguiente
Siguiente

La batalla de Santa Rosa