La batalla de Santa Rosa, óleo sobre tela 50 x 80 In / 2023-2025
La Batalla de Santa Rosa fue un enfrentamiento que tuvo lugar el 20 de marzo de 1856 en la Hacienda Santa Rosa, Guanacaste, Costa Rica. Formó parte de la Campaña Nacional (1856-1857) y terminó con la expulsión del ejército filibustero de William Walker de territorio costarricense. (1)
La pintura sobre la batalla de Santa Rosa pretende servir como memoria documental y cultural de un momento decisivo en la historia de Centroamérica —no solo como representación estética, sino como vehículo de memoria colectiva. A través de la composición busco conjugar fidelidad histórica y lenguaje visual contemporáneo: los uniformes, las armas y la disposición táctica se recrean con precisión investigada, mientras que la paleta, las texturas y la iluminación buscan transmitir el dramatismo emocional y la reverberación simbólica del acontecimiento.
Quiero que el espectador reconozca la escena y, al mismo tiempo, se detenga en detalles que inviten a la reflexión: rostros que expresan determinación y miedo, manos que sostienen la bandera, el contraste entre el terreno y los cuerpos, rastros de humo que disuelven fronteras entre pasado y presente. La obra pretende recordar a las personas reales que participaron —soldados, oficiales, civiles afectados—, restituyéndoles presencia frente a la abstracción de las fechas y los nombres en los libros.
En el proceso creativo integré fuentes primarias —relatos contemporáneos, planos, uniformología— y documentación visual de la época para garantizar verosimilitud. Al mismo tiempo, incorporé elementos simbólicos que sitúan la batalla en un contexto mayor: la lucha por la soberanía, las tensiones regionales y las consecuencias sociopolíticas posteriores. No busco glorificar la guerra, sino mostrar sus costos y la resiliencia de la comunidad que la recuerda.
La obra está pensada para funcionar en múltiples escalas: como pieza central en un espacio museográfico donde pueda dialogar con piezas documentales, y en reproducciones didácticas que faciliten su uso en aulas y actividades de memoria. Propongo acompañarla con textos explicativos que contextualicen los hechos, testimonios de familias descendientes y un apartado metodológico que explique las decisiones artísticas y la investigación detrás de la pintura.
Mi intención final es que la pintura actúe como disparador de memoria activa: que motive preguntas, conversaciones y actos de rememoración comunitaria, contribuyendo a una comprensión más humana y compleja de la batalla de Santa Rosa y su legado en la identidad cultural.
Estudios sobre caballos / Técnica mixta sobre tela, 60 x 50 cm
Boceto preliminar al óleo sobre papel, 20 x 27 In
Estudios preliminares / Óleo sobre lienzo, 11 x 14 In
Boceto 1 / Plumilla sobre papel, 12 x 18 In
Boceto 3 / Técnica mixta sobre papel, 25 x 19 In
Estudio sobre caballo / Óleo sobre lienzo, 10 x 12 In
Boceto / Óleo sobre lienzo, 24 x 30 cm
Durante el proceso
Durante el proceso
Estudio fusilería y caballos / Técnica mixta sobre lienzo, 50 X 40 cm
Estudios sobre jinetes / Técnica mixta sobre lienzo, 50 X 40 cm
Boceto / Óleo sobre lienzo, 24 x 30 cm
Antecedentes históricos
(1) La Batalla de Santa Rosa fue un enfrentamiento que tuvo lugar el 20 de marzo de 1856 en la Hacienda Santa Rosa, Guanacaste, Costa Rica. Formó parte de la Campaña Nacional (1856-1857) y terminó con la expulsión del ejército filibustero de William Walker de territorio costarricense. Ante la amenaza de los invasores en Nicaragua, que ponía en riesgo a Costa Rica, el 25 de febrero de 1856 el presidente Juan Rafael Mora Porras convocó al Congreso para pedir autorización para llevar la guerra a Nicaragua dominada por Walker; el Congreso la aprobó dos días después. Ese mismo día se decretó aumentar el ejército nacional a nueve mil hombres y se ordenó formar de inmediato una división de mil soldados en las provincias de Alajuela y Heredia, con sus respectivos jefes y oficiales.
El 28 de febrero, el presidente Juan Rafael Mora Porras ordenó no reconocer ninguna misión del gobierno provisional de Nicaragua y declaró que tomaría las armas para defender a los nicaragüenses del dominio filibustero hasta expulsarlos de toda Centroamérica. El 20 de marzo de 1856, las tropas del coronel Schlessinger se encontraron en la Hacienda Santa Rosa, a unos 35 km de Liberia, con las fuerzas del general José Joaquín Mora: entre 600 y 1,000 infantes, una unidad de caballería y dos cañones.
La pintura escenifica el relato:
“Los filibusteros no hicieron ni un tiro; nos aguardaban de cerca, con la esperanza de que su primera descarga nos derrotaría. Tampoco los nuestros dispararon hasta hallarse a veinte varas del enemigo. Rompieron entonces un fuego sostenido, que duro como tardaron los costarricenses en llegar a las cercas. Desde este instante, solo los piratas dispararon. Los nuestros saltaban a los corrales, sin que el mortífero fuego que sufrían bastara a detenerlos. Allí murió el valiente oficial Manuel Rojas. Una vez dentro no hubo ya esperanza para los malhechores; el sable y la bayoneta los hacían trizas y ellos, aterrados, ni atinaban ofender con sus tiros".
José Joaquín Mora Porras.
La victoria costarricense en Santa Rosa expulsó a los filibusteros del territorio, trasladó la guerra al escenario nicaragüense y llenó de optimismo al ejército costarricense. Santa Rosa también fijó "la raya sur" frente al expansionismo estadounidense del siglo XIX.
